lunes, 25 de enero de 2010

Ana baila sola

El telón se abre y una luz caliente y densa baña el teatro, acompañada de un crujido creciente y pronunciado que da cuenta de la excitación general: nunca un espectáculo de este calado ha sido presentado en la ciudad y menos para la masa común, es de creencia general que este tipo de agasajos esta reservada para la elite diletante de los cuentos victorianos. Como sea hoy la musa de los degenerados nos regala un poco de exclusividad y no solo el bruterío llena las butacas, sino que también han bajado de sus casonas la oligarquía ebria e incluso uno que otro miembro del clero decadente. Un sinfín de payasos, timadores, bufones, arlequines, domadores y fieras forman parte del publico, el espectáculo asiste al espectáculo.
Ante tan pintoresca y colorida concurrencia el teatro en si se siente satisfecho y da comienzo al tan esperado espectáculo, un hombre alto y extremadamente flaco, demacrado y decrépito en general se acerca a la mitad del escenario, alli se planta, quieto inmóvil gargolesco, la multitud comienza a impacientarse, el espectáculo no empieza y esta figura traída de los cuentos gitanos esta inmóvil allí mirándolos, devorándolos. Las mentes observadoras empiezan a dudar si acaso no tienen enfrente a una estatua o un maniquí, el ser escuálido realmente parece muerto inmóvil, traído paralizado a un mundo nuevo que no conoce, que no comprende y ahora asustado frente a los leones se contrae del miedo. Eso piensan ellos, el publico atolondrado, por eso el los hace esperar, por eso el se produce a si mismo como una pesadilla hecha de retasos de otras pesadillas, todos los sueños desesperados hechos carne en la ropa de remiendo que lleva, y todas las pesadillas de un mundo mas allá del tiempo encarnadas en su mascara silente. Los reflectores empiezan a calentar el aire, el publico suda confundido, asareros ubicados a lo largo de las filas del teatro comienzan a exhalar sus vapores, el aire del teatro se calienta y caldea con aromas de Asia, una Asia sudorosa caliente, quizás algún baño de vapor de China o tal vez el opio de Vietnam, nadie sabe por seguro, nadie quiere saber por seguro. Los azares no dejan de salir y pronto hasta el espectador mas impaciente escupe una sonrisa idiota, los azares han cometido su misión: el publico ha sido idiotizado.
Los acordes empiezan a sonar y cada una de las notas de la negra melodía resuena con uno y mil ecos en las mentes de los espectadores, de pronto las luces bailan al compás de la música aunque los reflectores no se mueven, para este momento el hecho de que el siniestro presentador no haya movido ni un solo dedo no sorprende a nadie, ya nadie espera que el realize movimiento alguno y ahí en lo mas profundo del delirio asarero el ser comienza una secuencia de movimientos líquidos y lentos, ligeros quizás pero lentos o quizás rápidos demasiado rápidos para que el ojo los capte bien, sí quizás sea eso quizás solo sea parte del delirio en general y el no se este moviendo. Pero la realidad es que si lo hace y lo hace bien, cada una de sus brazadas esta calculada con años de entrenamiento y observación fría y calculadora, cada giro y cada paso esta socabando profundo en las mentes, el titiritero esta mostrando los hilos solo falta que aparezca el títere.
Durante la nota mas dulce de la melodía que todos olvidan apenas escuchan aparece ella, un regalo divino en un mundo tan frío, tan oscuro. Delicada, blanca, hermosa, divina, dulce, frágil todas estas palabras suenan en las mentes de la concurrencia, ellos caen uno a uno frente a la gracia de su vestido blanco de satén, mueren por cada voltereta que ella realiza y si la danza se frenara de golpe dios sabe que diablos le pasaría a este mundo enfermo. La figurilla sigue su danza ligera y misteriosa hasta el centro del escenario, allí aguarda unos instantes, siente que el mundo la mira y decide su nombre, una seguidilla de suspiros mas tarde Ana ha nacido, frente a un mundo hostil y desconocido de actores de circo Ana ha sido creada por un consenso tácito y etéreo. Ahora que ha sido nombrada puede comenzar con su acto, el primero y el ultimo que Ana jamas dará, pues ella ha nacido con una misión: bailar y morir.
La música cambia sus acordes hipnóticos a una melodía mas fuerte, mas desesperante, los corazones en el publico se sienten a punto de estallar, latiendo atolondrados al ritmo de algo que no fue concebido para latir, sino para matar. Ana empieza el baile y sus piernas tejen en el piso un complicado anagrama de tiempo y espacio, la desconocida esta dibujando la trama de la realidad con un baile solo para borrarla de un giro violento, el publico capta el mensaje y si todavía quedaba alguno agarrado a esta vida demente simplemente se suelta, el mundo no merece atención, Ana la merece, Ana baila para nosotros, Ana nace por nosotros y por nosotros morirá, nada mas importa. La danza continua y las manos se aprietan en los asientos no contra otras manos, se aprietan solas, nadie esta acompañado aquí, todos flotan en el abismo por si mismos, todos pierden su nombre su identidad y su pertenencia, Ana los separa y por un momento ellos se sienten agradecidos de que la doncella aparte con las piernas los dolores de toda una vida de miedo. Ana los toma del cuello y los levanta a un cielo sin estrellas, un abismo vacío que no se extiende bajos los pies sino sobre las cabezas, de un momento a otro el vértigo se apodera de la audiencia en general de pronto algunos dudan de su blanca mesías y comienzan a temerle, pequeños zarcillos de pensamientos oscuros nacen en el publico y se esparcen rápido entre las cabezas, de pronto Ana no salva, Ana condena a una vida de conciencia, Ana nos quiere apartar de nuestra amada comodidad, de nuestra sagrada ignorancia. Maldita sea ella entre todas, se repite en las mentes de todos, hombres, mujeres, niños y ancianos todos comienzan a sucumbir ante la bestia del odio, y es ahí en ese preciso momento en el que el titiritero sonríe por debajo de su mascara, y aunque nadie ve la sonrisa ahora se acuerdan del titiritero, en algún punto todos dejaron de prestarle atención y el aprovecho para hacer lo que mejor hace, ver a través de las mascaras, la suya y la del publico, el vio todas esas emociones, el sabe lo que todos pensamos. Él es consiente de la transformación y también del miedo y dios nos salve que pasaría si el hablara, si el parara el baile, dios sabe que pasaría con este mundo enfermo si ella no terminara su baile. La odian es cierto pero si ella dejara de bailar este mundo de mierda se vendría abajo y esa es una certeza muy clara, por eso Ana debe morir bailando.
El final se acerca y Ana lo sabe, segundo a segundo agota sus pasos y volteretas, el espectáculo no puede continuar por siempre , es así como nuestra protagonista cae en la espiral descendente que caracteriza a los héroes trágicos y el frenesí se apodera de ella. Ana se debate contra si misma, ya no hay gracia, o por lo menos no gracia en el sentido común, hay gracia en Ana pero caótica, irreverente y la esta matando por dentro, esta llevando al cuerpo a un limite que nadie aguantaría y esto se nota en Ana, el sudor le cae por todo el cuerpo, los ojos se le llenan de sangre de a poco y las venas del cuerpo se le van marcando una a una, los músculos la sorprenden con contracciones involuntarias, el oxigeno no le alcanza, el corazón no puede más, Ana se desploma.
El publico enloquece, increíble, maravilloso, supremo, nadie lo puede creer, que espectáculo que gloria dios mio, las caras extasiadas por la risa se repiten en el publico , los ojos se encuentran y no hace falta decir nada por que todo se sabe, los desconocidos se saludan felices de haber compartido entre ellos semejante espectáculo. Mientras tanto el titiritero se inclina, los aplausos sacuden el teatro entero y el telón se cierra.
Al salir a la calle los recuerdos de Ana y del titiritero se van haciendo cada vez mas borrosos, algunos silban la melodía pero la olvidan a los pocos pasos, el mundo va olvidando poco a poco lo que paso dentro del teatro y así debe ser. A medida que los extraños vuelven a sus casas la realidad los baña con una noche fría y sin estrellas.
Ana ha muerto, ha nacido y a muerto, y gracias a dios su baile se termino por que solo dios sabe que hubiera pasado con este mundo enfermo si Ana siguiera bailando, si Ana siguiera viva.

jueves, 14 de enero de 2010

Pensamiento modelo

El tira los libros por la mitad cansado de conclusiones para aplaudir
Ella sonrie para quien le pida
El se agarra el estomago cuando se levanta por la mañana
Ella cuenta sus huesos
El hace fuerza todo el día para no comer
Ella saborea plástico servido en porcelana importada
El mutila su cuerpo con químicos y drogas todas las noches que puede
Ella no es dueña de su cuerpo en las noches
El siente que la rutina laboral le come el alma
Ella vendió su alma a los narcisos hace ya demasiado tiempo
El es presa del insomnio después de cada mal entendido
Ella dedica su cuerpo a otros todas las noches
El anhela el mundo de ella y cada tanto se siente cerca
Ella prefiere no pensar

domingo, 10 de enero de 2010

Abrazos

Suele pasar que alguien te encuentra
y en vez de regalarte un ojo
o decirte para donde mirar
te regala el don de la vista
y ¿Cómo respondes?
en vez de decirle a donde puede ir
o darle un boleto a ningún lado
le regalas una bendición de viajero.
Y así se da.