lunes, 15 de noviembre de 2010

Lo sublime de nuestras plazas siempre fue esa sutil manera que tenias para volverme hermoso en un abrir y cerrar de boca.

lunes, 25 de octubre de 2010

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Escritor

es importante reconocer el complejo patrón de las gotas en el vaso, a este punto en la vida siempre es importante ver la magia donde se pueda, y helo aquí solo borracho y trasnochado buscando significados en las copas, digna estampilla de un ebrio de películas, y sin embargo no, por mas que le meta ganas y ganas a este personaje no me lo salva nada, otro escrito acelerado subido a la nada y ahi se queda esperando los elogios que de a ratos llegan, y se me cansa el poeta buscando las hiperboles de la copa de vino o viendo como el copón de brandy se traza con unas lineas perpendiculares al norte magnético de la tierra, el poeta le dije y gracioso por que no me gustan los poetas, no este no sé que es pero algo es y ya sabré. Y así puedo correr por horas pintando cuadros con barro y dándole vida a miles de personajes que en el fondo son el mismo, son los mismos y somos todos, y hoy se da que empiezo pero no quiero seguir, ah pero como si el personaje ya me lo saque de la cabeza y me espera en la hoja paciente, paciente por que no tiene obligaciones, todavía no se las di, por eso toma y toma y busca patrones matemáticos donde sea, y de donde habrá sacado la matemática no me lo explico por que no se la di nunca, y bueno pequeñas sorpresas que me dan las horas de la madrugada. Cuestión que lo miro y no me mira, no me mira por que no quiero que me mire y como me va a mirar si no me acuerdo de que cara le puse cuando lo vestí.
Las noches se hacen eternas y se suceden, una tras otra circulares y lisas pero el personaje sigue ahí, y no me sale che no me sale nada, que sufre por amores, por el trabajo, por la madre, por el amigo o por ese perro de mierda que se fue a enfermar a fin de mes, y la verdad están todas buenas para un borracho pero que se yo, mucha responsabilidad imaginate si la pifio un toque, un garrón, pero tampoco lo puedo dejar ahí para siempre que se me pone viejo el muchacho, por que recien decidi que no pasa los 25, un pibe, sin barba ni bigote, liso como las noches, circular no, no todavia pero si me sigue esperando circular seguro y ahi no me lo saco mas de ensima a ese; pero es un tema te digo, estoy aca hace rato y te juro que nada, no me llama, por ahi es una cuestion de quimica pero como, si a este lo pari yo y como lo voy a hacer tan distinto, tan pelotudo, si es obvio pendejo levantate y llámala ahora, pero claro sino lo escribo el otro no lo hace, y bueno ya esta lo termino hoy o no lo termino más, y de ultima se la debo, lo tengo ahí solo hace cuanto pobre, entonces levantate y caminá hasta el baño, para a la mitad del camino y saca el celu de la campera, si justo ahí quedate quieto, marca el numero y cuando suene el primer tono mira la mesa, ahí están los diseños que tanto buscabas, si se ven claros y son hermosos, date cuenta, sentilo y escuchala, ya no son mas los vasos ni la noche lisa, es ella que te pregunta que pasa que es tan tarde, y vos tranquilo y sin vueltas ya estas acá y yo te escribo, sí así decile todo, bárbaro te escucha no te guardes nada, eh eh no llorés todavía que es temprano, avisale en cuanto le caes y saca la plata para pagar todo, cuidado gil que tomaste demasiado, no quedes como un payaso que no embarras a los dos, listo? bueno anda al baño y cuando salgas tomate un taxi que con ese pedo te me perdes en cualquier lado.
Lo miro salir del bar y que alivio la verdad que le di algo para hacer, yo creo que le va a ir bien y de ultima por lo menos que trate, que trate como trato yo pero sin dar tanta vuelta que al final no escribí nada y es re tarde y si el que me escribe sigue como va me voy a volver liso y circular.


miércoles, 14 de julio de 2010

Boceto

Los colores se ponen borrosos a esta altura del momento y todos se mueven demasiado rápido para lo que puedo captar, el mar golpea brutal contra la canoa y ningún pez pica el sepo, las lágrimas caen por sus mejillas y no puedo sentir su dolor, el mar picado se debate entre el azul profundo y el negro, ella aprieta los puños con fuerza y yo estoy viendo como su mundo se cae a pedazos, el viento del este violento se hace notar en la piel de aquel que en la canoa reposa, escucho los gritos pero no descifro el mensaje siento el portazo en el pecho pero nada más, la noche turbulenta conjura los demonios de mil años de tempestad sobre un mar mutilado, hay días en los que el sol no es mas que un recuerdo en mi piel un recuerdo de mejores días, no hay expresiones en el rostro de aquel que hace esperar al tiempo, camino por la calle y los demás son una marea de colores gastados moviéndose en otra realidad distinta de la mía, el mundo impotente trata de romper la paz de aquel que pesca, los químicos ya no me consuelan y los grupos de auto-ayudas y terapias alternativas hace tiempo dejaron de tocar, los restos de los naufragios bailan en las olas y aquel que aguarda reza.
El dios esta quieto en la canoa.
Y yo me ahogo en el viento.



Matt

domingo, 21 de marzo de 2010

Recuerdos

Me acuerdo de una vez en la que miraba la espiral de agua que se forma sobre el desagote de mi ducha, y pensaba en inviernos compartidos y en las hojas muertas. Yo soy de hacer esas cosas, tengo momentos en los que me acuerdo de cuando jugaba con el pasto en los veranos de mi niñez, o aquella vez que viaje a Misiones en avión, estaba tan nervioso que me tuvieron que ayudar a subir por la escalera, los veranos en el asfalto, los viajes al hospital de los fines de semana, todos esos recuerdos disparados de repente y yo les juro que me pierdo lejos entre meriendas en lo de Doris o los almuerzos de los miércoles con los papas de Gabi. Y así me desaparezco en lo mas profundo como esa vez que estaba haciendo un trámite por Córdoba y Callao, o eran Rivadavia y Pueyrredon, no recuerdo realmente, era tarde y estaba cansado muy cansado, me acuerdo que iba apurado por que ya no daba mas de laburar y quería volver a casa rápido, tenía unas cartas o un paquete en la mochila y no se si iba al correo o si buscaba el subte para irme a retiro, así caminaba y me dolían mucho los pies por que hacia poco empezaba a laburar y entre los zapatos duros y la falta de calle yo siempre terminaba re cansado y mi jefa se reía, y yo muerto caminando por calles con nombres raros y diagonales y pasajes y cortadas, pensando en volver a casa rápido para ducharme y descansar, y ese paquete de mierda que pesaba demasiado o esas cartas que se me venían cayendo por el camino. Me acuerdo que me senté en una plaza a tomar aire por que no daba mas, hacia mucho calor y el sol pegaba demasiado para ser invierno, y las palomas estaban por todos lados, como los mosquitos y yo pensando en el hambre y el cansancio y la lluvia, en cualquier momento se largaba pero no había ni una sola nube y el sol más fuerte que nunca, y yo con hambre y cansado. Y se me iban las tardes infinitas en esa plaza sentado entre un verano atroz y esos días de invierno en los que llueve por semanas y por meses y el cansancio que no se me iba mas, entonces se largaba por fin la lluvia y toda la ciudad junta se lavaba, todo ese cansancio gris se nos iba de los huesos de una puta vez, me acuerdo que había espirales de agua por todos lados y tenían tintes raros, con colores de una ciudad sucia que se estaba decolorando en una lluvia que no tenia nubes y todo ese cansancio se me escurría del tapado con todo el calor y a mis pies se formaba un remolinito liquido y colorido, lleno de colores y claro ahí me di cuenta y me reí por que ese día interminable con todo el cansancio no se iba a terminar nunca, esas cartas y ese paquete de mierda que quizás entregue o que perdí hace mucho y ahora que lo pienso me es tan real, el tiempo de entonces tan liquido como el agua que se me escurre por la espalda, ya no se si es agua tibia o si esta todo tan frío como el baño, solo se que a veces me pasan estas cosas y justo ahora me viene a pasar, justo ese tenia que ser mi ultimo recuerdo y ahí a mis pies el remolinito rojo, la navaja y el agua que se va llevándome lejos.

viernes, 19 de febrero de 2010

Los muertos vivos



Vivir sin enterarse, existir por existir, sin darte cuenta de nada.
Después de todo esta vida no merece nuestra atención.

miércoles, 3 de febrero de 2010

La pequeña dualidad

Dicen por ahí que dentro de todos nosotros habita un dios, y que este dios es mitad Dionisio y mitad uno mismo, por eso no hay dos dioses iguales y pienso que eso esta bien por que sino este mundo ademas de injusto y cruel pecaría de aburrido.
Me gusta pasar las tardes de sol tirado en la terraza pensando en mi dios, lo imagino esencialmente pequeño pero grande de espíritu, tiene mil formas y en ellas resumo la los complejos que me quitan el sueño. En los días calmados es un hombrecito flaco y contemplativo, un pescador varado en el medio de un mar que esta muerto, muerto de peces, de olas, de vientos de sonidos, de todo, pienso que duerme la mayor parte de esos días calmos pero de todos modos no me descuido por que con los dioses uno nunca sabe. Los días en los que me enojo mi dios crece un poco pero aparte de eso no se como describirlo por que usa una túnica con capucha, así que no le veo la cara, de todos modos se que la contorsiona del odio por que veo las columnas de humo que le salen de la cabeza. Así se pasa el día, pensando en lo mucho que odia y molesto por el calor que le da cuando se enoja, y si el enojo es justo veo que tiene alas, por eso sé que si el enojo no es justo más enojado se pone por que a mi dios le encanta pavonearse cuando tiene alas.
Si el día es largo el hambre pesa el doble, mi dios sabe esto y por eso cuando tengo hambre se revuelca malcriado, y de a ratos me hace creer que es un dragón o una bestia de 7 cabezas enorme e indomable, pero la ilusión dura poco por que yo se que es un lagarto grande y nada más y el gira sacando la lengua bífida y riéndose por que sabe que por un ratito me asuste, se ríe y no me dice nada, nunca hablamos Él y yo pero de a ratos nos entendemos. Yo no creo en dios per se pero este me cae simpático, pienso que no tenemos opción por que ni yo lo elegí a Él ni Él a mi pero somos los que somos y hace veinte años que nos aguantamos, yo lo quiero por que Él es mi pedacito de divinidad y Él tampoco se queja mucho por que al final del día yo siempre le llevo el apunte y mal que mal siempre caigo en sus diabluras.
A fin de cuentas de eso se trata, ¿no?